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Profesores chilenos en Sciences Po, Francia

La última semana de junio, cinco profesores chilenos tuvieron la oportunidad de asistir a un seminario de desarrollo académico para universidades chilenas en la prestigiosa casa de estudios francesa Sciences Po, bajo el programa Faculty Seminar at Sciences Po.

El taller, denominado “Integrando la Diversidad Pedagógica: Enseñanza Semi-presencial e Impacto Educacional” permitió compartir prácticas y pensamientos de enseñanza y aprendizaje junto a otros profesores de Harvard, LSE, King’s College y universidades de Asia y África, entre otras.

De la misma manera, Sciences Po diseñó un programa a medida para los profesores chilenos, a través del cual se les presentó diversas divisiones de esa institución dedicadas a la innovación pedagógica.

Conversamos sobre educación con los cinco Luksic Scholars que participaron de este seminario y aquí pueden ver las conclusiones más relevantes, en la voz de cada uno:

Manuel Gárate (Pontificia Universidad Católica de Chile)

  • ¿Cómo ve el escenario educacional en nuestro país?

El escenario educacional está bastante agitado debido a diversas reformas que se han agregado en cadena los últimos años sin haberlas consolidado y con problemas de financiamiento. Las políticas educacionales a nivel escolar y universitario debieran ser una cuestión de estado y de largo plazo, fruto -además- de consensos importantes. Sin embargo, al mismo tiempo vemos que por primera vez tenemos a tantas personas recibiendo educación en todos los niveles y por lo tanto el país va a cambiar rápidamente. Si a eso le sumamos el cambio tecnológico, nos enfrentamos a desafíos enormes a nivel de la educación y las posibilidades de adaptarnos a eso.

Magdalena Claro (Pontificia Universidad Católica de Chile)

  •  ¿Qué podría decir que Chile necesita para “mejorar” en los ámbitos académico y pedagógico?

Pienso que es fundamental transformar la manera de organizar la relación con el conocimiento y experiencia pedagógica que ofrecemos a los estudiantes. Las instituciones educativas debieran ser espacios donde los estudiantes adquieran el conocimiento y herramientas para poder aportar de forma creativa y crítica al desarrollo del conocimiento y al diseño de soluciones a los problemas de nuestra sociedad.  Para ello, es fundamental que revisemos la organización fragmentada en departamentos y disciplinas independientes de las instituciones educativas, para ofrecer una formación más integrada y organizada en torno a problemáticas y experiencias.

César Albornoz (Pontificia Universidad Católica de Chile)

  • ¿Cómo cree que fue la experiencia del seminario, qué le dejó en lo personal y en lo profesional?

Antes que todo, me parece pertinente explicitar el lugar del que voy a responder. Ese lugar es el de un Doctor en Historia que ejerce como profesor universitario, académico por más de 25 años en la educación superior chilena, con una carga de semestral de al menos 4 cátedras distintas, lo que implica una relación directa con al menos 300 estudiantes al año.

Desde esa base, la experiencia del seminario fue particularmente significativa. No puedo, por lo mismo, separar lo personal de lo profesional. Sí, en cambio, distinguiría algunas causas que explican lo significativo de la experiencia.

Primero, por haber incorporado justamente a una figura como yo: profesor. Muchas veces estas instancias carecen de agentes fundamentales en el proceso que se está estudiando, y éste no fue el caso. El compartir ideas, conceptos y experiencias con distintos actores de la educación superior, fue particularmente constructivo.

Segundo, la excelencia de las jornadas académicas fue notable. La intensidad de los trabajos y la contundencia de los contenidos, bien le hace honor al prestigio de Sciences Po y su cuerpo académico.

Tercero, el compartir con un equipo –chileno y europeo- de alta excelencia le otorga consistencia y contundencia a la semana de trabajo. Los aprendizajes obtenidos y compartidos son inolvidables.

Norma Muñoz del Campo (Universidad de Santiago de Chile)

  • ¿Cuál puede ser el impacto de una actividad así, dado el conocimiento intercambiado, para la educación/ enseñanza en Chile?

A nivel mundial existe un debate sobre la innovación pedagógica que implica, en términos generales, qué es aprender y qué es enseñar hoy en un mundo global e invadido por las tecnologías (que no siempre están en nuestro favor).

“Los profesionales que el mundo necesita ya no son los de antes” es una frase que se repite mucho y cuya respuesta es bastante menos evidente. El ejemplo salta a la vista y es revelado por todos: las universidades seguimos enseñando de la misma manera que a inicios del siglo XX.

La innovación pedagógica reflexiona sobre las dinámicas de los procesos de enseñanza-aprendizaje (que no quedan sólo en el aula, esa es su ventaja hoy con el desarrollo de las TIC).

Lo complejo es que se trata de un campo en construcción, que no se aprende necesariamente en los libros sino que en compartir experiencias, en hablar juntos y compartir juntos.

Finalmente, yo trabajo en el ámbito de las políticas públicas, un área donde hay mucho que hacer en materia de innovación docente, porque la innovación en políticas públicas está asociado en el desarrollo de habilidades y actitudes que lleven a la innovación, un desafío que se suma a los anteriores, mucho que hacer!

Roberto Pardo (Universidad Adolfo Ibáñez)

  • Como conclusión, ¿qué podría agregar?

En Chile queremos enfrentar los problemas complejos, la diversidad y la incertidumbre desde intentar hacer mejor lo que veníamos haciendo. Precisamente, Sciences Po, emprendió recientemente profundos cambios, innovando lo que venían haciendo desde hace 150 años, bajo la premisa que estamos enfrentando un “mundo en plena mutación”, “una crisis sin precedentes”. Tenemos que hacer cambios más radicales en el ámbito educativo.